Seminario internacional
sobre Remesas y Desarrollo*
*Lista
de ponentes y presentaciones
Iniciado
el siglo XXI la migración internacional de México y Centroamérica
a los Estados Unidos presenta un crecimiento constante que sigue
elevando los flujos de remesas enviados por los migrantes de aquel
país a la región. México es la mejor prueba de ello con 300 mil
nuevos emigrantes definitivos al año y la recepción de 6 mil millones
de dólares de remesas en el año 2000. Ello refleja tanto la persistencia
de graves problemas de atraso económico estructural y la incapacidad
para crear los empleos necesarios, como las secuelas de los graves
conflictos sociales que vivieron varios países centroamericanos,
los estragos de desastres naturales en ellos; la existencia de
una cultura de la migración internacional como mejor opción de
movilidad económica y social frente a unas economías nacionales
cada vez más frágiles y afectadas por las políticas de cambio
estructural y de apertura comercial acelerada que no se han materializado
en el aumento sustancial del empleo y del bienestar en la región.
Por
el contrario, las bases materiales de arraigo de las comunidades
de origen de los migrantes cada vez están más deterioradas y ello
es una de las causas que explican el que se intensifiquen los
flujos de migrantes de las zonas tradicionales de origen; se de
un cambio en el patrón migratorio hacia la migración definitiva
con toda la familia y la participación creciente de nuevas regiones
y sectores sociales en la migración internacional hacia los Estados
Unidos. Lo que provoca el peligro de un proceso de despoblamiento
absoluto en varias zonas de los países de la región, que ya resulta
manifiesto en muchos de ellos respecto a la ausencia permanente
de la población en edad de trabajar.
En
el contexto anterior surge el desafío regional de buscar mecanismos
que permitan capitalizar los impactos positivos de la migración
internacional sobre los diferentes países -en términos de remesas,
ahorro, mercados y nuevas habilidades de los migrantes- de manera
que el fenómeno migratorio se vea como un factor potencial para
el desarrollo local y regional en las diferentes zonas de alta
emigración internacional. Siendo éste un fenómeno creciente a
corto y mediano plazo, el reto es buscar reducir los costos del
mismo entre los países y maximizar los beneficios. En el entorno
económico arriba señalado, donde existe una limitación estructural
del ahorro nacional, capacidad empresarial y habilidades tecnológicas
limitadas, la emigración internacional y, en especial las diferentes
organizaciones sociales y empresariales de los migrantes en los
Estados Unidos, pueden actuar como un soporte importante para
estrategias alternativas de desarrollo local y regional de los
diferentes países indicados que involucren a los gobiernos locales,
estatales y nacionales, organizaciones no gubernamentales, instituciones
educativas y organismos internacionales de desarrollo y cooperación.
Dada
la situación actual y los desafíos que ella representa, Sin Fronteras,
I.A.P., la Fundación Salvadoreña para Proyectos de Desarrollo
Social y Económico (FUNSALPRODESE) y la Asociación Salvadoreña
de Desarrollo Integral (ASDI), colaboraron en la organización
del Seminario - Taller Regional sobre Uso de Remesas y Aprovechamiento
de Nuevas Habilidades de Migrantes Retornados, que se llevó a
cabo en San Salvador, El Salvador los días 21 y 22 de julio del
2000.
En
lo relativo a la importancia de las remesas que envían los migrantes
a sus comunidades de origen, durante el Seminario - Taller se
destacó la importancia de la utilización de las remesas en proyectos
productivos y de ahorro que fomenten el desarrollo de las comunidades
de origen de los migrantes.
Para
dar seguimiento a los esfuerzos anteriores, Sin Fronteras I.A.P.,
la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
- Sede Subregional en México y la Universidad de Zacatecas tomaron
la decisión de llevar a cabo un seminario internacional que brindara
a varios sectores de la sociedad la oportunidad de conocer más
sobre el tema de las remesas en países como México, Guatemala
y El Salvador, así como intercambiar investigaciones y experiencias
relacionados con propuestas de ahorro e inversión a partir de
los ingresos generados por los migrantes; propuestas de cooperación
y financiamiento de proyectos; mecanismos alternativos para la
transferencia de remesas y propuestas y perspectivas de los proyectos
productivos de migrantes.
Esta
decisión se materializó en la organización del Seminario Internacional
sobre la Transferencia y Uso de las Remesas: Proyectos Productivos
y de Ahorro, que se llevó a cabo en la Ciudad de Zacatecas, México
del 3 al 5 de octubre de 2001.
En
el primer panel del Seminario, expertos en los temas de migración
y remesas presentaron dos premisas, mismas que sirvieron de eje
para los trabajos posteriores:
a) La falta de desarrollo económico es la causa principal de la
creciente migración internacional en la región y en el mundo.
b) El fenómeno de la migración internacional en sus múltiples
facetas no sólo representa una pérdida valiosa de la población
en las regiones de origen, sino que potencialmente puede actuar
como apoyo a una estrategia alternativa de desarrollo local, regional
y nacional.
Partiendo
de estas dos premisas, se habló del impacto económico que las
remesas1 familiares
tienen en las comunidades de origen de los migrantes. Destacando
el que elevan los niveles de consumo de quienes reciben las transferencias
de dinero, mejoran sus índices de salud y educación, y estimulan
la economía local al ser utilizadas para subsidiar la apertura
de nuevos negocios o los cultivos comerciales.
Por ello,
se han realizado estudios de los efectos que pudieran tener
los usos alternativos de las remesas2
, ya sea en mecanismos de ahorro o inversión o su canalización
hacia el financiamiento de proyectos de desarrollo. Los resultados
han dejado claro que esta canalización de los recursos se traduciría
en un efecto multiplicador del beneficio que las remesas generan
en las comunidades y familias receptoras.
De lo anterior, se puede concluir que la mejor forma
de enfrentar el fenómeno de la migración internacional es a través
de estrategias alternativas de desarrollo económico que fortalezcan
la capacidad de las comunidades de origen para generar empleos
permanentes y bien remunerados. Siendo para ello necesaria la
colaboración efectiva entre diversos actores internacionales,
nacionales, regionales y locales interesados y comprometidos con
apoyar este tipo de estrategias.
Algo
importante que se debe tomar en cuenta al desarrollar estas estrategias
es que debe promoverse la generación de empleo para los menores
de 15 años, que son generalmente los que emigran de sus comunidades
en busca de oportunidades de empleo y/o educativas y tienden a
no regresar.
En torno al tema del ahorro y de la inversión, se
señaló la necesidad de proveer de servicios financieros a las
zonas de alta migración que por sus características geográficas
y/o de población han quedado aisladas de los servicios que ofrece
la banca comercial.
Una
de las opciones para compensar esta necesidad fue presentada por
la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social
A.C. (AMUCSS), que propone el establecimiento de microbancos rurales
que fungen como banca comunitaria. De esta manera, los receptores
de las remesas podrían tener acceso a un lugar seguro para depositar
sus ahorros. Además, podrían tener acceso a préstamos en beneficio
de opciones económicas locales. Esta figura bancaria tiene la
ventaja de la inserción comunitaria que le permite satisfacer
las necesidades específicas de los clientes-ahorradores a quienes
provee los servicios financieros. Una ventaja adicional, es que
pueden operar en red para aprovechar las economías de escala y
poder así aumentar los beneficios otorgados.
Una
segunda opción, apoyada en El Salvador por la Fundación para la
Cooperación y el Desarrollo Comunal (CORDES), es la del fortalecimiento
de las cooperativas de ahorro y crédito rural que capten una parte
de las remesas enviadas por los emigrantes y puedan prestar servicios
de ahorro y crédito. A través de esta canalización de los recursos,
se fomentan las alianzas estratégicas con socios en Estados Unidos
que promueven, a su vez, el desarrollo autosustentable y equitativo
en las zonas donde los servicios de la banca comercial no llegan.
*Ambas alternativas proponen entonces el canalizar una parte de
las remesas hacia el financiamiento de proyectos comunitarios.
Sin embargo, esto presupone la existencia de una vinculación estrecha
entre los miembros de las comunidades de origen y las asociaciones
o clubes de migrantes, así como el apoyo de las autoridades locales
para garantizar su sustentabilidad. Asimismo, para su buen funcionamiento
se debe capacitar e involucrar de manera organizada a la comunidad,
haciendo énfasis en la participación de las mujeres que se quedan
con la responsabilidad de las familias.
Posteriormente,
se habló sobre la cooperación y el financiamiento de proyectos
de desarrollo propuestos a partir de la canalización de las remesas
para este fin. Un punto importante de coincidencia fue la importancia
de que se involucre a los miembros de las comunidades en todas
las etapas de los proyectos. Asimismo, se destacó la necesidad
de tender puentes entre las instituciones gubernamentales, la
iniciativa privada, las instituciones financieras, los miembros
de la comunidad y los clubes de migrantes. De tal forma que cada
uno ponga de su parte para la ejecución efectiva de los proyectos
y para garantizar que respondan a las necesidades comunitarias.
En
este sentido, se presentó a las fundaciones comunitarias como
una alternativa para el desarrollo local a partir de la captación
de recursos para su canalización hacia proyectos de desarrollo
que son ejecutados por los miembros de la comunidad, en alianza
con diversos actores sociales públicos y privados.
Representantes
del Instituto Nacional de Desarrollo Social (INDESOL) hablaron
también sobre su participación en el financiamiento de proyectos
-productivos, sociales y de capacitación- provenientes de organizaciones
civiles que trabajen por el desarrollo de las comunidades de origen
de los migrantes.
También
se hizo la presentación del Fondo Multilateral de Inversión (FOMIN),
que es un programa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
que se está aplicando en diversos países, incluyendo a México
(a través de la cooperación con Nacional Financiera y otros actores).
Bajo este Fondo, se impulsan los proyectos de desarrollo a través
de la captación de los recursos3
de los migrantes en Estados Unidos y de su integración al sector
financiero formal para ser utilizados en estrategias que se traduzcan
en mejoras para las comunidades de origen de los migrantes.
Otro
tema del que se habló durante el Seminario es la puesta en práctica
de mecanismos alternativos para la transferencia de remesas, ya
que actualmente prevalecen los altos costos de transferencia y
las comisiones elevadas en tipo de cambio, en un mercado dominado
por un pequeño número de grandes compañías.
El
reto planteado en este tema es el de encontrar sistemas alternativos
a los utilizados actualmente, de manera que se pueda ofrecer el
mismo servicio de transferencia de remesas a costos mucho más
bajos. El "excedente" que esto dejaría a los migrantes podría
canalizarse hacia la inversión o el ahorro -capitalizando a las
familias que reciben el dinero- o hacia el financiamiento de proyectos
comunitarios de desarrollo.
Como
una alternativa, se propuso, en alianza con instituciones comunitarias
como las cooperativas, los bancos comunitarios y las cajas de
ahorro, la utilización de recursos tecnológicos para la transferencia
de remesas. Un ejemplo de ello son los telecentros, que funcionan
a partir de una alianza entre distintos actores gubernamentales
y civiles. El proyecto consiste en tener una red dual de telecentros
que funjan como oficinas de enlace entre los migrantes en Estados
Unidos y sus familiares que residen en sus comunidades de origen.
El reto para su buen funcionamiento es el establecimiento de políticas
públicas que creen un ambiente regulatorio que aliente el desarrollo
de las finanzas electrónicas. También es necesario tener mucho
control sobre los destinos y los montos, para evitar que sean
utilizados para actividades ilícitas como el lavado de dinero.
Finalmente,
se compartieron las experiencias que ha habido en la región respecto
a la ejecución de proyectos productivos a partir de la canalización
de las remesas al financiamiento de los mismos. Algunos aspectos
que se retomaron en este punto fueron el que se deben evitar los
proyectos personales y el que los proyectos deben involucrar durante
todas sus etapas tanto a los migrantes como a los miembros de
la comunidad. Se enfatizó también que los proyectos planteados
deben dejar de enfocarse a la inversión social, pasando así a
la ejecución de proyectos productivos. Para ello, se requiere
la formulación de propuestas específicas que salgan de las comunidades
y que se puedan concretar a través de las alianzas entre diversos
actores sociales.
De
las ponencias presentadas y las discusiones con los asistentes
al Seminario resaltan las siguientes propuestas de trabajo: